Asturias
Éstos son los principales puntos en los que el reglamento de la Federación del Principado de Asturias de Mus difiere con respecto a los de otras zonas:
- Las palabras cruzadas entre los compañeros para dar o quitar el mus deben limitarse a palabras firmes: "mus", "quita", "envida", "mete órdago", "llegó a mí" y "¿qué digo?". Está totalmente prohibido preguntar teniendo jugada de medias, duples o 31. La penalización es la anulación de toda su jugada.
- No puede decirse más que con jugada firme la frase "yo juego solo", es decir, con medias, duples o 31, que aunque no son siempre jugadas para salirse (por tenerla superior el contrario), son por lo general definitivas a falta de cuatro o cinco tantos.
- Los envites de más de 40 chicos son equivalentes a un envite de dos piedras ordinario. Así, si un jugador envida 41 o más piedras, es equivalente a decir "envido". Si en el juego hubiese un número determinado de piedras ya envidadas, la suma total puede superar 40 chicos, siempre y cuando se haya realizado tras la suma de diferentes cantidades menores o iguales a 40 chicos. Si hay envites correctos y se envida más, con una cantidad incorrecta, equivale a envidar dos piedras más.
- Para realizar un quiero no se puede indicar al compañero frases como: "con rey caballo quiere", etc. Solamente está autorizado preguntar "¿qué llevas a grande?" o "¿qué llevas a chica?", es decir, preguntas firmes y concretas de la jugada de la que se trata.
- Sólo se pueden cantar las cartas para la aceptación o no de envites y si se cantan habrá de hacerse dádoles el máximo valor de la jugada de la que se trate, es decir: si es de grande se ha de empezar por los reyes, luego los caballos, las sotas, etc. Está prohibido omitir el cantar una carta que tenga el mismo valor que la última cantada (ejemplo: decir "rey-caballo" teniendo dos o más caballos). Lo mismo ocurre al cantar las cartas de menor a mayor.
- Con duples se puede cantar dos cartas, aclarando si es para grande o chica.
- En la jugada de grande, al cantar las cartas de mayor a menor pueden decirse tres, aunque la cuarta sea la que haga 31.
- Cuando una pareja haya aceptado envites, si en una jugada posterior se echara órdago, está prohibido preguntar si los tantos envidados se ganan o se pierden, pues de su contestación puede depender que se quiera o no el órdago.
- Un jugador con jugada máxima (cuatro reyes, cuatro ases, 31 con tres reyes o 30 al no juego) y que es mano no puede decir "a mí no me dicen" o "yo no quiero" con el objeto de que revoque su compañero y, de esta forma, engañar al contrario. De cometer esta falta, se anula la jugada completa.
- La 31 real, compuesta por tres sietes y una sota, gana la jugada de juego en cualquier posición en que se encuentre el que la posea, que no puede mandar pasar a su compañero.
- Está prohibido terminantemente que un jugador que es mano y lleva 31, ordene a su compañero sin contrario posterior que lo tenga que pase al juego. De darse esta circunstancia la jugada de juego en que se cometió la falta queda anulada, apuntándose la pareja oponente el valor de su juego sin negada. Cuando los cuatro jugadores tuvieran juego, sí puede hacerse (jugando con la real), teniendo en cuenta que uno de los jugadores oponentes tenga pares (pues sin pares es imposible tener la real).
- Cuando se esté hablando del juego o punto, está prohibido hablar o pasar señas de jugadas anteriores.
- Cuando el jugador mano tiene 30 y el resto no tiene juego, está prohibido mandar a su compañero que pase al no juego, pues no hay jugada que la supere. La penalización es la anulación de toda su jugada.
- Las reglas asturianas tienen una particularidad, con la seña de dos ases, que consiste en arrugar la nariz.